Responsabilidad parental en la era digital: más allá del control, el acompañamiento

Vivimos en tiempos donde lo digital atraviesa cada aspecto de la vida cotidiana, especialmente la de niñas, niños y adolescentes. Frente a este escenario, surge una pregunta urgente:
¿Qué significa ser madre, padre o adulto responsable en tiempos de hiperconectividad?
No se trata solo de controlar
La responsabilidad parental hoy no se agota en instalar una app de control o revisar con quién chatean los chicos. Va mucho más allá. Implica:
✅ Educar en el uso crítico y seguro de las tecnologías
✅ Acompañar activamente, sin invadir
✅ Establecer límites claros con sentido
✅ Construir un vínculo basado en la confianza, no en el miedo
¿Sharenting o sobreexposición?
El fenómeno del sharenting —compartir fotos, videos o datos personales de hijos/as en redes sociales— plantea nuevos desafíos. Aunque muchas veces parte del orgullo familiar, puede terminar vulnerando el derecho a la intimidad y protección de la imagen.
Fallo reciente en Argentina
Un juez prohibió a una madre utilizar la imagen de su hijo como modelo en redes para promocionar su emprendimiento. La sentencia advirtió que:
“La exposición sistemática y sin consentimiento puede constituir una forma de violencia digital.”
Este fallo marca un precedente clave: la niñez no es contenido. Las redes no pueden estar por encima de los derechos de los niños.
Educar en lugar de vigilar
La solución no es desaparecer de lo digital, sino formar ciudadanos digitales críticos, informados y seguros. Y eso empieza en casa.
Escuchar, dialogar, guiar.
Saber cuándo decir que no.
Actualizarse como adulto responsable.
La clave: presencia, no vigilancia
Ser madre, padre o tutor en la era digital es estar, no sólo mirar. Es enseñar que cada clic deja una huella. Que los datos valen. Que la imagen propia es un derecho, no una moneda de cambio.
Porque en un mundo hiperconectado, educar digitalmente es proteger.





